El peinetón, un peine ornamental de gran tamaño que se puso de moda en Buenos Aires y Montevideo entre finales de la década de 1820 y mediados de la de 1830, convirtió un accesorio en asunto de conversación pública. Su escala lo hacía difícil de ignorar; su fabricación dependía de trabajo especializado, y su uso aparece en retratos, litografías, periódicos y relatos de viaje. Esas huellas permiten estudiar la moda como cultura material y como práctica social, aunque no ofrecen un registro completo de lo que vestía la población.
De la peineta al peinetón
El peinetón se relacionaba con la peineta española y con las modas europeas, pero no fue una mera copia de ninguna de ellas. Las investigaciones lo describen como una adaptación rioplatense, formada a partir de referencias externas y transformada en el contexto local. La moda de peines cada vez más grandes cobró fuerza en la década de 1820; la competencia entre comerciantes y la demanda de las clientas favorecieron modelos llamativos.
Manuel Masculino fue uno de sus fabricantes y difusores más prominentes. Sin embargo, no hay acuerdo en atribuirle la invención: las fuentes no permiten identificar con certeza a una sola persona como creadora. Algunos estudios interpretan el peinetón como resultado de la competencia y el mercado, y destacan el papel de las mujeres en la consolidación de la moda.
El objeto combinaba un peine que se sujetaba al cabello con una superficie ornamental visible. Se fabricaba principalmente con carey, aunque también se usaban asta y otros materiales. Las piezas diferían en forma, tamaño y decoración; por eso, las medidas máximas citadas en algunos relatos dan cuenta de la impresión que causaba su escala, pero no describen todos los ejemplares. En los retratos, el peinetón aparece con distintos peinados y atuendos, a menudo junto a vestidos de cintura marcada, mangas voluminosas y rebozos.
Una moda vista desde distintos ángulos
Los retratos de Charles Henri Pellegrini y otros artistas muestran cómo algunas mujeres llevaban el peinetón. Las litografías costumbristas de César Hipólito Bacle ofrecen una perspectiva distinta: representan escenas urbanas y, en ocasiones, convierten el tamaño del accesorio en motivo humorístico. La prensa y los relatos de viaje registran asombro, elogios y críticas. Cada tipo de fuente tiene su propio propósito: un retrato presenta a una persona y un atuendo seleccionados; una caricatura exagera; una crónica transmite la mirada de quien escribe.
Por ello, las imágenes y los comentarios no equivalen a una encuesta de vestuario. Permiten reconstruir representaciones y usos posibles, pero no afirmar que todas las mujeres llevaban peinetón ni que las escenas representadas fueran la norma cotidiana. Leídos junto con inventarios, objetos conservados y documentos de fabricación, ofrecen una historia más rica sin convertir la apariencia de ciertos grupos visibles en descripción de toda la sociedad.
Precio, trabajo y acceso desigual
El carey importado y el trabajo especializado hacían del peinetón un objeto costoso, por lo que suele asociarse con mujeres de élite. Sin embargo, los estudios señalan que el deseo de poseerlo y algunas formas de llevarlo no necesariamente se limitaban a ese grupo. La evidencia no permite afirmar que todas las mujeres lo usaran ni que estuviera al alcance de todas en iguales condiciones. Es más preciso hablar de una moda muy visible, con piezas de distintos costos y una distribución desigual.
La producción también permite ver el trabajo que podía quedar oculto tras el adorno. Los relatos sobre talleres describen diversas tareas de preparación y acabado y mencionan a trabajadores racializados, incluidos personas esclavizadas y libertas. Así, la historia del peinetón enlaza el gusto y el consumo con la organización del trabajo y las jerarquías sociales de la región.
La calle como escenario de disputa
En una región marcada por las transformaciones posteriores a la independencia, el peinetón se ha estudiado como parte de la formación de una identidad rioplatense, en diálogo y tensión con referentes españoles y franceses. Esto no significa que tuviera un sentido político único: las interpretaciones sobre su significado no eliminan la diversidad de experiencias de quienes lo llevaban.
Su tamaño hacía muy visible a las mujeres que lo usaban en el espacio urbano. Las caricaturas sobre los conflictos para cruzarse en la calle y las crónicas que comentaban su volumen muestran que el accesorio generó debate. Algunas interpretaciones académicas ven en esa visibilidad una forma de intervención femenina en espacios públicos donde la presencia de las mujeres estaba limitada. Otras lecturas subrayan que hacerse visible no equivalía automáticamente a emanciparse: el consumo de lujo, las normas de género y la crítica social también condicionaban el uso.
Esa tensión es central para entender el peinetón. Podía ampliar la presencia de las mujeres en la calle y, al mismo tiempo, convertirlas en blanco de comentarios o caricaturas. La moda no suspendía las restricciones sociales; las hacía visibles y, en ocasiones, las ponía en discusión.
De una tendencia breve a una fuente material
El peinetón tuvo especial popularidad en la primera mitad de la década de 1830 y dejó de estar de moda hacia el final de ese decenio, aunque las fuentes no siempre coinciden sobre el ritmo exacto de su declive. Su importancia histórica no depende de la duración de la tendencia. Retratos, estampas, prensa y piezas conservadas permiten estudiar materiales, técnicas, formas de representación y disputas sobre género, pertenencia y espacio público.
Hoy se conservan peinetones en colecciones de museos argentinos, entre ellos el Museo Histórico Nacional y el Museo Histórico de Buenos Aires Cornelio de Saavedra. Junto con imágenes y documentos, esos objetos ayudan a reconstruir no solo cómo se veía una moda, sino también quién podía producirla, adquirirla y ocupar la calle con ella. El peinetón no demuestra qué llevaba toda la población; muestra cómo un accesorio y sus representaciones pueden revelar gustos, desigualdades y negociaciones sociales.
- Década
- Antes de 1950
- Región
- Latinoamérica
- Nivel
- Aficionado
- Entidades
- Museum, Peinetón, Buenos Aires, Peinetón rioplatense, Museo Histórico de Buenos Aires Cornelio de Saavedra
Fuentes y referencias
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- Peinetónes.wikipedia.org · 2026-11-03