Escritor, antropólogo y funcionario peruano, José María Arguedas encabezó desde el Ministerio de Educación Pública las grabaciones de música folklórica realizadas entre 1949 y 1952. El proyecto, condicionado por la fragilidad de los discos de acetato y la falta de medios para duplicarlos, buscó registrar repertorios e intérpretes tradicionales y dio origen a uno de los primeros archivos sonoros públicos de este tipo en Perú.