Una ciudad leída a través de la indumentaria
La moda puede estudiarse como una sucesión de formas, pero también como cultura material: prendas, accesorios, imágenes, patrones y publicaciones registran decisiones de uso, producción, representación y conservación. La exposición En Madrid. Una historia de la moda, 1940-1970, presentada por la Comunidad de Madrid, propuso precisamente un recorrido desde la España de posguerra hasta los años setenta. Su alcance documentado no se limitaba a diseñadores: incluía diseñadores y modelos, figurinistas y actrices, modistas y madrileños anónimos.
Ese planteamiento importa porque desplaza la pregunta. En vez de buscar una única “moda de Madrid”, invita a mirar qué tipos de testimonios han llegado a una institución y cómo se ordenan para contar una historia. La muestra reunió 118 reproducciones fotográficas —muchas descritas como inéditas— y 76 piezas procedentes, entre otros lugares, del Archivo Regional de la Comunidad de Madrid y del Museo del Traje.
Del objeto aislado al conjunto documental
Una prenda puede mostrar tejido, corte, ornamentación y huellas de su uso, pero no explica por sí sola dónde circuló ni cómo fue vista. La combinación de fotografías y piezas permite construir relaciones entre el objeto conservado y su contexto visual. No convierte automáticamente esas relaciones en una experiencia universal: una exposición trabaja con una selección, y toda selección tiene límites. Sí permite, en cambio, observar la coexistencia de protagonistas muy distintos dentro de una misma ciudad.
Entre las piezas mencionadas por la Comunidad de Madrid figura un vestido Manolita de 1942, descrito como crepé de lana con bordado en azabache. Es un dato concreto, útil para recordar que el análisis histórico debe partir de fichas y objetos identificados, no de una estética retrospectiva genérica. Sin más documentación en las fuentes reunidas aquí, no corresponde atribuirle un uso social determinado, una difusión o un significado representativo de toda la década.
1940-1970: un marco, no una etiqueta única
El intervalo de la exposición abarca tres décadas atravesadas por cambios sociales y culturales. La propia presentación habla de una evolución desde la posguerra hacia los setenta y de costumbres sociales y referentes estilísticos recuperados mediante fotografía y objetos. Esa formulación es más precisa que imaginar una transición lineal y homogénea: en una ciudad pueden convivir prácticas, profesiones y referencias diversas.
La indumentaria masculina e infantil, por ejemplo, puede tener una presencia desigual en una colección. El catálogo Des-vestidos. Una moda entre dos siglos (1850-1950) advierte que ambas están menos representadas en su muestra, aunque conserva piezas de interés. Esta observación sirve como advertencia metodológica para cualquier relato: lo conservado no equivale a todo lo que se llevó, y lo que se exhibe tampoco agota lo que un archivo posee.
Revistas, figurines y el sistema de difusión
La moda no circula solo mediante ropa terminada. El Museo del Traje explicó que su exposición ¡Extra, Moda! El nacimiento de la prensa de moda en España reunió publicaciones y revistas, figurines y patrones, trajes, accesorios y otros objetos. El propósito declarado era reflexionar sobre el sistema de la moda y sobre la prensa como su principal medio de difusión.
La exposición, celebrada entre el 22 de noviembre de 2019 y el 1 de marzo de 2020, presentó más de cien objetos: 32 conjuntos de indumentaria, 20 publicaciones y 28 figurines. Aunque su tema no se restringía a Madrid entre 1940 y 1970, aporta una clave para leer aquel periodo: una fotografía de moda y una prenda no son los únicos documentos posibles. Los impresos y los patrones también median entre creación, industria, aspiración y público.
Coleccionar no es congelar la ropa
El Museo del Traje declara conservar una amplia representación de obras de Cristóbal Balenciaga y de Pedro Rodríguez, así como el archivo documental completo de este último para el periodo 1940-1978. Esta información confirma el valor de los archivos para investigar el trabajo de un creador; no autoriza, por sí sola, a extender sus características al vestir cotidiano de toda Madrid.
La conservación plantea además un problema básico: los textiles son materiales frágiles. La investigadora Bárbara Rosillo señala que son pocas las piezas del siglo XVIII que han llegado hasta hoy y subraya la utilidad de inventarios post mortem para estudiar indumentaria. Aunque su ejemplo es anterior al periodo central de este artículo, la lección es vigente: cuando faltan objetos, documentos escritos e imágenes pueden complementar la investigación, pero deben leerse según su origen y finalidad.
Qué permite afirmar la evidencia
Las fuentes disponibles sostienen que instituciones españolas han mostrado y conservado prendas, accesorios, fotografías, publicaciones, figurines y archivos documentales para estudiar la moda. También sostienen que una exposición sobre Madrid empleó 118 reproducciones fotográficas y 76 piezas para recorrer 1940-1970. No sostienen, en cambio, una lista cerrada de tendencias dominantes, precios, volúmenes de venta, hábitos de compra o jerarquías sociales de cada década.
Esta cautela no debilita el relato; lo hace más útil. La moda se vuelve históricamente legible cuando se identifica qué clase de documento se está mirando, qué institución lo conserva y qué pregunta puede responder. Un vestido fechado, una imagen de época, un patrón y una revista hablan de manera distinta.
Conclusión
El interés de mirar Madrid entre 1940 y 1970 desde la moda no reside en reducir tres décadas a una silueta. Reside en entender que una ciudad deja rastros en objetos y mediaciones: prendas, bordados, fotografías, figurines, publicaciones y archivos. Las exposiciones documentadas ofrecen un punto de entrada sólido, siempre que se mantenga clara la diferencia entre una selección conservada y la totalidad de la experiencia social. Esa diferencia es, precisamente, la que transforma la nostalgia visual en lectura histórica.
- Década
- Años 60
- Región
- España
- Nivel
- Introducción
- Entidades
- Manolita, Museum, Museo del Traje
Fuentes y referencias
- ¡Extra, Moda! El nacimiento de la prensa de moda en España - Museo del Traje | Ministerio de Culturawww.cultura.gob.es · 2026-09-22
- Moda e indumentaria - Museo del Traje | Ministerio de Culturawww.cultura.gob.es · 2026-09-22
- Así fue... Exposición: En Madrid. Una historia de la moda, 1940-1970 | Comunidad de Madridcomunidad.madrid · 2026-09-22
- Los inventarios: fuente para la historia de la moda – "Arte y demás historias" por Bárbara Rosillo, doctora en Historia del Artebarbararosillo.com · 2026-09-22
- DES-VESTIDOS - Una moda entre dos siglos (1850-1950)www.museosdetenerife.org · 2026-09-22
