Ingeniero e investigador de Kodak, Steven Sasson desarrolló en 1973 un prototipo de cámara capaz de captar y almacenar fotografías electrónicas. El voluminoso aparato producía imágenes en blanco y negro de 0,8 megapíxeles y las guardaba en casete; su relevancia reside en reunir captura y almacenamiento digital en un sistema experimental.